En Chile, la alternancia en el poder ha sido una constante desde 2005, y parece que el país se encamina hacia un nuevo ciclo electoral que podría reforzar esa tendencia. La atención se centra en José Antonio Kast, candidato del Partido Republicano, quien lidera las encuestas a pocos días de la segunda vuelta del 14 de diciembre. La incertidumbre radica en cómo gestionará su gobierno, especialmente si logra consolidar una coalición viable.
Marcela Ríos, directora regional de América Latina y el Caribe del Instituto Internacional para la Democracia y Asistencia Electoral, enfatiza la necesidad de establecer alianzas estratégicas para que un futuro gobierno de Kast sea efectivo. Hasta el momento, el Partido Republicano ha mostrado una inclinación hacia un enfoque aislacionista, evidenciado por su falta de diálogo y cooperación en el Congreso, incluso en iniciativas como la reforma del sistema previsional.
El cambio en la dinámica política se hace evidente con el respaldo inmediato de la derecha tradicional hacia Kast en esta ocasión, a diferencia de las luchas pasadas por la gobernanza. Ríos señala que el Partido Republicano y los partidos tradicionales han formado alianzas implícitas, unidas por un fuerte rechazo a la centroizquierda y un énfasis en la seguridad como tema central. En este contexto, las divisiones en otros asuntos, como la política exterior o las agendas éticas, parecen haber perdido relevancia en la actual campaña.
Los sondeos indican que Kast mantiene una ventaja sobre su rival, Jeannette Jara, que oscila entre los 10 y 15 puntos, lo que sugiere que la posibilidad de que asuma la presidencia es cada vez más real. Sin embargo, su éxito en el cargo dependerá de su capacidad para navegar el panorama político y concertar acuerdos con la derecha tradicional, que posee una mayor representación en el Senado y una presencia significativa en la Cámara de Diputados.
La pregunta ahora es si Kast y su partido estarán dispuestos a trabajar en alianzas duraderas o si continuarán con su estrategia de aislamiento, lo que podría obstaculizar su gobierno y afectar la estabilidad del país. La decisión se presenta como un reto crucial en un momento donde el electorado busca respuestas decisivas a sus necesidades y preocupaciones actuales.
