En un encuentro vibrante disputado en el estadio del Athletic, el equipo local mostró una gran solidez defensiva ante el Paris Saint-Germain (PSG) en la primera mitad, aunque el equipo visitante logró abrir el marcador con un gol esporádico antes del descanso. El portero Unai Simón destacó, realizando intervenciones clave que mantuvieron al Athletic en el partido.
Luis Enrique, entrenador del PSG, tomó la decisión estratégica de cambiar a Dembélé por Barcola, lo que permitió a Barcola jugar en una banda donde pudo explotar su movilidad y velocidad. Este movimiento generó más espacio para los jugadores del PSG en su salida del balón, aunque el Athletic siguió demostrando un rendimiento formidable.
El planteamiento del técnico Valverde fue evidente en la presión que ejerció su equipo, donde cada pase de los defensores era rápidamente orientado hacia los laterales. Esta estrategia robusta limitó la capacidad de los parisinos para establecerse en el juego, y los mediocampistas del Athletic establecieron un cerco defensivo alrededor de Vitinha, lo que dificultó su participación efectiva.
A pesar de que el Athletic inició el partido con una intensidad notable, hubo momentos en que el PSG no pudo salir de su propio campo. El 4-4-2 implementado por Valverde fue fundamental para neutralizar la supuesta superioridad del equipo de Luis Enrique.
Sin embargo, la modificación táctica de Luis Enrique con el cambio de banda de Barcola y las proyecciones ofensivas de Nuno Mendes revitalizaron al PSG en la segunda parte. Esto permitió a los mediocampistas recuperar metros en el campo y pensar con más claridad tanto en zonas interiores como en las bandas, contribuyendo a un cambio en la dinámica del encuentro.
Con un primer tiempo marcado por una excelente actuación del Athletic, el choque dejó entrever la competitividad entre ambos equipos y la habilidad táctica de sus entrenadores, prometiendo un segundo tiempo igualmente emocionante.

